Por Ivone Martínez
"Y aunque el canto que escuché hablaba de la guerra, de las hazañas de una generación entera de jóvenes latinoamericanos sacrificados, yo supe que por encima de todo hablaba del valor y de los espejos, del deseo y del placer. Y ese canto es nuestro amuleto."
No cabe duda que existen diversas temáticas en la literatura. Se encuentran temas poco trabajados (como manifestaciones, feminismo, etc.) y suelen contar con narradores intradiegéticos. Hace un par de años tuve la oportunidad de leer Amuleto del escritor chileno Roberto Bolaño. Antes de avanzar, debo de mencionar que no había leído antes nada del autor quien cuenta con una estética bastante peculiar, si es que te gusta encontrar una vacilación visual.
Ahora, ¿por qué decidí hacer una breve reseña de Amuleto? Primero, habla sobre un pasado que México ignora: el Movimiento Estudiantil de 1968. No todos los autores se arriesgan a hablar del pasado de un país que no es el suyo. Bolaño era un adolescente de 15 años que se había mudado de Chile para establecerse en México. Siendo uno de los movimientos sociales más importantes del país, Bolaño plasma sus recuerdos en la novela. En Segundo, creo que es de las pocas novelas que le abren los ojos a las nuevas generaciones, pero, ¿realmente vale la pena leerlo? Mi respuesta es sí.
Se cuenta la historia de Auxilio Lacouture, la "madre de todos los poetas mexicanos" como se autodenomina, una uruguaya residiendo en México quien subsiste de pequeños trabajos y es una fiel amante de la vida bohemia. En un día como cualquier otro desde los baños de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, es testigo de cuando el ejército toma posesión de la universidad y queda encerrada durante quince días. Durante toda la historia hay un movimiento cíclico, es decir, se parte y se regresa a los baños como una especie de encierro. Interpretaría la historia como una pelea entre utopías, y su adaptación de la sociedad a ellas después del movimiento, pero no generalizo, cada mente es un mundo en cuestión de sus recuerdos.
Invito a leer esta novela debido a que cuenta con un lenguaje bastante sencillo y práctico para el lector principiante. La mayoría de los lugares mencionados en la novela están disfrazados, por ejemplo, el "Café Quito" es el café "La Habana" que se encuentra en paseo de la Reforma. Principalmente creo que las nuevas generaciones deberían de leerla debido a que últimamente decidimos "defender" nuestros ideales detrás de una pantalla, pero no somos capaces de actuar... ¿A que le tememos a un sistema que es elegido por nosotros?

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